La palabra aborto provine de la palabra abortus que significa (salir desde); al aborto se le puede definir como la interrupción del desarrollo de un embrión o feto.
Un aborto puede elaborarse por tomar bebidas medicinales que matan al embrión y otras practicas caseras, la mayoría de mujeres recuren a una comadrona, curanderos y las llamadas señoras que no saben el daño que les hacen y que se hacen ellas mismas ya que usan varios artefactos como sondas, hierbas, brebajes, perchas.
Las dos regiones de Guatemala que tienen las tazas más altas de aborto son en la metropolitana y sur occidente (30 y 29 abortos por 1000 mujeres respectivamente) son las dos más populosa del país. Las composiciones étnicas tan diferentes de estas regiones sugieren que las mujeres tanto indígenas como no indígenas recurren al aborto en casos de un embarazo no planeado. La región de Guatemala con la mayor porción de embarazos que terminan en abortos es la metropolitana (19%), mientras que la porción en la región sur occidente (13%) es cercana al medio nacional del 12%. Usualmente, los abortos realizados por personal medico bajo condiciones higiénicas son bastante seguros. Se cree que las comadronas tradicionales proveen casi la mitad (49%) de los abortos en el país, mientras que una fracción mucho más pequeña (16%) es provista por médicos. Un 95% de las mujeres son las que mueren por someterse a un aborto, un aborto puede costar entre 1,000 a 8,000 quetzales.
El aborto en Guatemala solo se permite en casos de riesgo de la muerte de la mujer, si embargo muchas mujeres recuren al aborto cuando se enfrentan a un embarazo no deseado, por lo general los procedimientos se llevan a cabo en secreto y con frecuencia en condiciones inseguras que conducen a serias complicaciones, la cual requieren de tratamiento medico. 21 mil 625 mujeres requieren de tratamiento medico por haber abortado ya que estas mujeres requirieron el servicio de una comadrona o un curandero.
65 mil mujeres abortan cada año en Guatemala y una tercera parte tiene que ser hospitalizada debido a que la interrupción del embarazo se produce en condiciones sanitaria inadecuadas.
El aborto puede ser espontáneo o inducido. Los fetos expulsados con menos de 0.5kg de peso o 20 semanas de gestación se consideran aborto.En Guatemala, el aborto inducido no es permitido, y muchas mujeres optan por interrumpir sus embarazos en centros de salud privados o, cuando no tienen recursos para pagar atención medica calificada.
El aborto inducido
Es la interrupción deliberada de un embarazo, por cualquier medio, antes de la 20 semanas. Se llama aborto terapéutica a la terminación del embarazo antes de la 20 semanas, debido a que pone en peligro la vida o la salud de la madre, o bien porque se supone que el bebé no será normal.
El aborto espontáneo
Es la expulsión del feto antes de las 20 semanas de gestión sin que haya interferencia deliberada, es decir, por causas naturales. Se cree que cerca de 15% de los embarazos clínicamente evidentes terminan en aborto espontáneo y que una gran proporción (más de 40%) se deben a pérdidas tempranas.
domingo, 19 de julio de 2009
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